Un paseo por los mercados del mundo (y cómo llegan a Vuelve Carolina)
Los mercados dicen mucho más de una ciudad que muchos de sus monumentos. Son lugares donde se compra, se cocina, se come y se conversa. Donde los productos marcan el ritmo del día y la cocina se entiende como algo cotidiano, vivo y en constante movimiento.
En Vuelve Carolina, algunos platos nacen precisamente de ahí: de paseos sin prisa por mercados del mundo que sirven como fuente de inspiración para recetas que luego encuentran su lugar en el centro de València. No se trata de reproducirlos tal cual, sino de quedarse con una idea, un sabor o una técnica y llevarla al terreno propio.
Este es un recorrido por algunos de esos mercados.
Mercado de Surquillo – Lima (Perú)

Situado en el distrito de Surquillo, a pocas cuadras del Parque Kennedy de Miraflores, este mercado es uno de los grandes centros de abasto de Lima. Amplio, bullicioso y muy auténtico, abastece tanto a vecinos como a restaurantes, y también se ha convertido en parada habitual para quienes quieren entender la gastronomía peruana desde dentro.
Es conocido, principalmente, por su increíble oferta de productos típicos de la gastronomía peruana. Se pueden encontrar mariscos, pescados, frutas, verduras autóctonas (camote, morada, rocoto, camu camu), restaurantes y también cientos de pequeñas tiendas que venden de todo, como ahora utensilios de cocina.
Perú es uno de nuestros destinos favoritos, y en consecuencia, recurrentes. En Vuelve Carolina encontrarás toques que rememoran el país como el rape frito en adobo con chupe peruano, choclo, carbones de yuca y huacatay. Contiene chupe y salsa huancaína junto a diferentes tipos de ajís (ají amarillo, que aporta un vibrante picante, y el ají panca, un ají mucho más ahumado). ¡Una explosión de sabores en toda regla!
Jema el-fnaa – Marrakech (Marruecos)

Más que un mercado, Jemaa el-Fnaa es una plaza que funciona como el corazón de la Medina de Marrakech. Durante el día se llena de puestos de especias, frutos secos, hierbas, carnes y productos locales. Al caer la noche, surgen decenas de puestos de comida donde se cena al aire libre, entre músicos improvisados y pequeños espectáculos.
Si es de Marruecos de donde hay que hablar, el jarrete de ciervo glaseado, con parmentier y tabbouleh estilo magrebí se lleva la medalla. Un plato que mezcla especias como el comino, la canela, la cúrcuma, el anís estrellado, o la nuez moscada, pero que hacen protagonistas a su carne de ciervo deshuesada acompañado con tabbouleh. Sin duda, uno de los esenciales.
Khlong Lat Mayom – Bangkok (Tailandia)

En Tailandia muchas localidades se desarrollaron a orillas de los ríos. Khlong Lat Mayom, uno de los más conocidos de Bangkok, es un buen ejemplo. Estos facilitan el transporte de mercancías y a demás sirven directamente como espacios de comercio. Aquí el comercio se hace directamente desde las barcas, que funcionan como pequeños puestos flotantes cargados de frutas, verduras, marisco fresco, especias aromáticas y platos preparados.
Es fácil encontrar clásicos como el Pad Thai, el Pla Pao o el Khao Tom Mud, siempre con ese equilibrio tan propio de la cocina tailandesa entre picante, ácido, dulce y salado.
En Vuelve Carolina, esa inspiración se traduce en el curry verde de albóndigas de vaca madurada a la brasa. El plato se elabora con curry verde (kaeng khiao wan), preparado a partir de chiles verdes y hojas aromáticas como la lima kaffir y el lemongrass. Un guiño claro a la cocina tailandesa, llevado a un formato reconocible.
Cheng Huang Miao – Shanghái (China)

En pleno centro de Shanghái se encuentra Cheng Huang Miao, uno de los distritos tradicionales de comercio de la ciudad. Con más de cien tiendas, es un lugar ideal para perderse entre puestos de comida y descubrir algunos de los aperitivos más populares de la cocina china.
Dumplings chinos (jiaozi), soup dumplings (xiǎolóngbāo), baos fritos (shengjian mantou) y otros bocados se suceden a lo largo de sus calles, siempre con una afluencia constante de gente.
En Vuelve Carolina viajarás de lleno a través de su cultura, con una versión de los dim sums típicos de la cocina china. Pero también de los dumplings de gamba, americana de carabineros y fideos de calamar inspirados en la técnica y la textura de los dumplings shanghaineses. Un viaje asiático sin salir de València.
Mercado de Toyosu – Tokio (Japón)

Si hay un plato especialmente icónico en Vuelve Carolina, ese es la pizza carpaccio de lomo de atún rojo y vinagreta de sisho. Un plato fresco que te hará trasladará a Tsukiji en un abrir y cerrar de ojos.
El mercado de Tsukiji fue la mayor lonja de pescados y productos marinos del mundo. Vendían unos 400 tipos de especies diferentes y movilizaban unas 2000 toneladas diarias de producto. En 2018, el mercado interior se trasladó a Toyosu, aunque los restaurantes y las tiendas exteriores siguen intactas en su barrio original de Tsukiji.
Mercados como punto de partida
Más que reproducir recetas, estos mercados funcionan como puntos de partida. Lugares donde observar cómo se come, cómo se cocina y cómo se disfruta de la gastronomía en distintas partes del mundo.
En Vuelve Carolina, esas ideas se transforman en platos que conviven en una misma carta, pensados para compartir, probar y repetir. Sin necesidad de sellos en el pasaporte.